Símbolos Patrios

Escudo

Fue promulgado el 29 de setiembre de 1848 por el Dr. José María Castro Madriz, y a partir de esa fecha, el escudo nacional ha sufrido dos correcciones o modificaciones.

1906: Retiro de todos los elementos bélicos que lo adornaban (rifles, cañón y picas).

1964: Inclusión de las dos estrellas faltantes correspondientes a las provincias de Puntarenas y Limón. Además, el escudo pasó de llamarse, desde un inicio, “Escudo de Armas” a “Escudo Nacional”.

El escudo nacional de Costa Rica representa tres volcanes humeantes con un extenso valle entre dos grandes océanos, y en cada uno de ellos se puede contemplar un buque mercante. En el extremo izquierdo del océano que marca el horizonte, hay un sol naciente.

En la parte superior del escudo, se encuentran dos palmas de mirto, unidas por una cinta blanca, la cual muestra en letras doradas el texto: “República de Costa Rica”.

Un poco más abajo, se colocaron siete estrellas idénticas en forma de arco, las cuales simbolizan a las siete provincias de Costa Rica. Terminando con una cinta azul en forma de corona y letras plateadas con la leyenda: “América Central”.

El escudo de Costa Rica posee signos establecidos que identifican a nuestra nación, por ejemplo:

  • Las siete estrellas representan a las siete provincias de Costa Rica (San José, Alajuela, Cartago, Heredia, Guanacaste, Puntarenas y Limón).
  • Los tres volcanes representan a las tres cordilleras volcánicas de Costa Rica, o bien, a los tres volcanes más imponentes y activos de Costa Rica: Volcán Arenal, Volcán Poás y Volcán Irazú. Es decir, implícitamente dan a conocer que este país es de origen volcánico y de tierras a una altura considerable.
  • El extenso valle representa al gran Valle Central, cuna del pueblo costarricense y donde vive la mayor parte de la población de Costa Rica.
  • El sol naciente demuestra la juventud de la soberanía de nuestro país y la esperanza de un progreso independiente y soberano.
  • Se muestran también, el Mar Caribe (donde sale el Sol) y el Océano Pacífico, los cuales bordean al territorio costarricense. En cada uno de ellos se nota un buque mercante, que simboliza la existencia de puertos en ambos océanos, la navegación marítima comercial y el transporte de pasajeros, de forma pacífica.

Himno Nacional

La creación del Himno Nacional data de junio de 1852.

El presidente Juan Rafael Mora Porras encargó al músico Manuel María Gutiérrez, director de la banda militar de San José, para que compusiera la música del Himno Nacional. La banda militar tocó las notas de nuestro Himno Nacional por pimera vez, el 11 de junio de 1852.

La letra fue escrita en 1903, tras un concurso que organizó el Gobierno. El joven poeta José María “Billo” Zeledón ganó el premio el 24 de agosto de 1903. El 15 de septiembre de 1903 fue entonado por primera vez.

 

Himno Nacional de Costa Rica

¡Noble patria!, tu hermosa bandera
expresión de tu vida nos da:
bajo el límpido azul de tu cielo
blanca y pura descansa la paz.

En la lucha tenaz, de fecunda labor,
que enrojece del hombre la faz;
conquistaron tus hijos – labriegos sencillos –
eterno prestigio, estima y honor,

¡Salve, oh tierra gentil!
¡Salve, oh madre de amor!
Cuando alguno pretenda tu gloria manchar,
verás a tu pueblo, valiente y viril,
la tosca herramienta en arma trocar.

¡Salve, oh patria!, tu pródigo suelo
dulce abrigo y sustento nos da;
bajo el límpido azul de tu cielo,
¡vivan siempre el trabajo y la paz!

Guaria Morada

La Guaria Morada fue decretada flor nacional en el gobierno de León Cortés Castro por la Secretaría del Estado en el Despacho de Fomento y Agricultura, por acuerdo No. 24 del 15 de junio de 1939. Posteriormente, mediante el acuerdo ejecutivo No. 24, de noviembre de 1972, bajo la presidencia de don José Figueres Ferrer se establece la segunda semana del mes de marzo como semana de la Orquídea Costarricense.

La Guarianthe (antes Cattleya) skinneri es la orquídea más cultivada en Costa Rica. El nombre le fue dado en Inglaterra, por el botánico James Bateman para honrar a su descubridor, el señor George Ure Skinner, quien era un comerciante inglés radicado en Guatemala, que enviaba plantas de Centroamérica y del Sur de México a Europa.

La abundante floración se extiende entre febrero y marzo. Se le llama “morada” en referencia con el color púrpura rojizo de sus flores, semejante al de las moras, pequeñas bayas de las plantas espinosas del género Rubus

Árbol de Guanacaste

El árbol de Guanacaste fue declarado como el árbol nacional de Costa Rica el 31 de agosto de 1959, durante el gobierno de Mario Echandi Jiménez. Fue escogido como homenaje a los guanacastecos, por su Anexión del Partido de Nicoya al país en 1824.

En estado natural, el árbol de Guanacaste se distribuye en ambos litorales, tanto el Pacífico como el Atlántico, pero es más común en el Pacífico, en altitudes que rondan los 0 y 1300 msnm. Se han encontrado especímenes en México, Centroamérica, el norte de Suramérica y las Antillas.

Llega a medir quince metros de alto y el diámetro de su tronco puede ser de hasta cuatro metros. Es un árbol de tipo caducifolio. Es considerado un árbol vivaz, por su potencia y larga vida, que va de los 60 a 70 años.

Su característica más notable es la extensa frondosidad de sus ramas, y el permanente verdor de la copa. Las flores son pequeñas, nacen en pequeños grupos en cortos peciolos, de muy poca vistosidad. Las semillas se usan para elaborar artesanías, al igual que los frutos, de los cuales el árbol toma el nombre: Guanacaste viene del idioma del náhuatl quauh, árbol; y nacaztli, oreja, que significa árbol de la oreja, porque los frutos, unas vainas duras de brillante color café, tienen forma de oreja. Los frutos se utilizan como materia prima para la elaboración de jabón por su alto contenido de saponinas, y constituyen una importante fuente de alimento para algunos animales, tanto domésticos como silvestres. En Costa Rica generalmente florece entre noviembre y marzo y produce frutos entre enero y mayo.

Yigüirro

El Yigüirro: (Turdus grayi) fue declarada ave nacional desde el 3 de enero de 1977, como un tributo a su canto potente y melodioso que acompaña la entrada de la época lluviosa, bajo la presidencia del Lic. Daniel Oduber Quirós.

Las razones que motivaron la declaratoria del yigüirro como Ave Nacional, se basa en lo familiar que éste pájaro ha sido para los costarricenses desde hace mucho tiempo, debido precisamente, a que habita muy cerca de las casas y su nombre es mencionado a menudo en canciones típicas, cuentos y obras literarias de autores costarricenses, como “Juan Varela” y “Marcos Ramírez”.

Su conocido canto siempre ha sido relacionado, por los campesinos, con la llegada de la lluvia para bien de las cosechas, y notamos alguna afinidad entre el ave con su modesto plumaje cantando o saltando cerca de la huerta, con el agricultor igualmente de humilde vestimenta.

Carreta Típica

La carreta fue decretada Símbolo Nacional, el 22 de marzo de 1988, durante la presidencia del Dr. Óscar Arias Sánchez, porque destaca su papel estelar en el desarrolle de Costa Rica. El progreso nacional surge de la carreta, que llena necesidades laborales, comerciales, recreativas y religiosas de los campesinos. Auxiliado por el vehículo los costarricenses realizaron prodigios en su empeño civilizador y puso de manifiesto la pujanza de su fuerza creadora. La carreta impone respeto en virtud de su glorioso pasado, los hechos históricos le confieren la dignidad de vehículo nacional.

Su historia se remonta hasta mediados del siglo XIX, cuando se dio la extensión de los cultivos de café, con terrenos llenos de barro y en pendientes escabrosas, durante los meses de acarreo y cosecha. En este entonces se comenzó a dar una amplia preferencia a las carretas de rueda maciza, para evitar la acumulación de barro entre los radios.

La Carreta Típica de Costa Rica es la única que se decora con figuras geométricas, flores y animales. Actualmente, son muy pocas las familias costarricenses que las utilizan para acarreo de materiales y siembra; ha llegado a ser un objeto artesanal, tanto que en Costa Rica, hay talleres ubicados en Sarchí, en la provincia de Alajuela, que se dedican a la construcción y venta de carretas artesanales. La Carreta Típica y el boyeo fueron declarados ¨Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad¨ por la UNESCO el 24 de noviembre de 2005.

Bandera

Durante la primera administración del Dr. José María Castro Madriz, mediante el decreto Nº 147 del 29 de setiembre de 1848, se determinó que la bandera nacional de Costa Rica sería tricolor y constituida de cinco franjas horizontales.

La bandera nacional fue confeccionada por doña Pacífica Fernández Oreamuno, esposa del entonces Dr. José María Castro Madriz, basándose en los colores de la bandera de Francia, y se izó por primera vez en la Plaza Mayor (Palacio Nacional) el 12 de noviembre de 1848.

El significado simbólico de cada color de las franjas de la bandera nacional de Costa Rica no se ha establecido oficialmente, pero esencialmente las significaciones son las siguientes:

  • Azul: El color del cielo, perseverancia con esfuerzo y eternidad.
  • Blanco: Simboliza la sabiduría, el esplendor y en especial, a la pureza de la paz costarricense.
  • Rojo: El color de la sangre pero no relacionado a guerras, el amor a la vida, la generosidad y el valor del pueblo costarricense para engrandecer a la Patria.

El Pabellón Nacional se diferencia porque en el centro de la banda roja lleva bordado sobre fondo blanco el Escudo Nacional.

Venado Cola Blanca

Fue declarado Símbolo patrio, durante la presidencia de José María Figueres Olsen, el 2 de mayo de 1995, por medio de la ley número 7497.

El Odocoileus virginianus es un venado mediano, delgado y con patas largas. Su color es café y en la parte interior es blanco. Su nombre proviene de su corta cola blanca. En Costa Rica es difícil verlo, pues es una especie en peligro de extinción por la caza ilegal o porque, por razones de desarrollo urbano, ha ido perdiendo su hábitat. Puede vivir en el nivel del mar o en las faldas de las montañas.

La Marimba

La marimba fue declarada instrumento nacional de Costa Rica mediante el decreto No. 25114-C publicado en La Gaceta No. 167, el 3 de septiembre de 1996, durante el gobierno de José María Figueres Olsen, como símbolo de cultura y tradición. Su declaratorio se hizo en medio de las celebraciones por el 172 aniversario de la Anexión del Partido de Nicoya y para dar inicio la Semana Cultural por la celebración del Año Nuevo Maya, por lo que el Ministerio de Cultura de Costa Rica y la Liga Maya de Guatemala organizaron un Festival Nacional de Marimbas que se llevó a cabo en el Teatro Popular Melico Salazar. Su objetivo también fue revalorizar la música popular ejecutada en marimbas, en un esfuerzo porque las nuevas generaciones conocieran su música y la forma de elaborar este instrumento. En 2017, durante el gobierno de Luis Guillermo Solís Rivera, fue declarado se celebrase cada 30 de noviembre como Día Nacional de la Marimba.

La marimba se considera originaria de África, traída a América por los esclavos negros durante la conquista de América. No obstante, entre los indígenas centroamericanos también existían instrumentos similares. Este instrumento llegó al país procedente de Guatemala y encontró su mayor arraigo en Guanacaste y el Valle Central. El registro más antiguo de una marimba en Costa Rica data de 1785, en el inventario de la iglesia de Orosi, donde se le menciona como uno de los instrumentos que se usaba en el coro. Originalmente era un instrumento pequeño, sin patas, con un arco de bejuco, que iba amarrado del marco que sujeta el clavijero, con cajas de resonancia de calabaza dulce (jícaro de bejuco), debajo del teclado y telilla de nidos de araña como vibrador, adherida con cera de abeja.

El uso de este instrumento musical está asociado a su uso característico en el folclor nacional, particularmente en la música guanacasteca. Alrededor de la música de la marimba giran muchos aspectos de la cultura y la actividad artística del país, como las danzas, las retahílas, las bombas, etc. Su interpretación acompaña bailes y fiestas folclóricas, cívicas, religiosas y populares.

La Antorcha de la Independencia, símbolo de la libertad

Fue declarada como símbolo patrio, como representación del ideal de libertad e independencia que une a Costa Rica con sus países hermanos de Centroamérica. El 14 de septiembre de 2005, según decreto MEP Nº 32647-C, bajo la administración del presidente Abel Pacheco de la Espriella. Su declaratoria como símbolo nacional se basa en que se le considera como un icono representativo de la libertad e idiosincrasia costarricenses. El proyecto de Ley que buscó la declaración de la Antorcha como Símbolo Patrio, pretendía que con ello, se rindiera homenaje al profesor Alfredo Cruz Bolaños, principal gestor de este acto.

Como antecedente, desde 1821, año de la independencia de los países centroamericanos, se ha celebrado ese importante acontecimiento, en forma particular en cada uno de los países del área. Ante tal circunstancia, en 1964, el entonces ministro de Educación Pública costarricense, Samuel A. Vargas, aprovechó una reunión de ministros de Educación Pública celebrada en Managua, Nicaragua, para exponer a sus colegas un proyecto tendiente a realizar una celebración conjunta de todos los pueblos hermanos centroamericanos para conmemorar el trascendental acontecimiento histórico.

Este proyecto, ideado por el profesor Alfredo Cruz Bolaños, quien entonces fungía como Director General de Deportes en Costa Rica, consistía en la denominada Carrera de la Antorcha de la Independencia, que recorrería todos los países centroamericanos a fin de emular el recorrido de aquel correo extraordinario que en 1821 salió de Guatemala, finalizó en Costa Rica, y trajo la noticia de la Independencia.

En dicha reunión, la iniciativa fue acogida y los ministros encomendaron al jerarca costarricense coordinar la celebración y, para realizarla de inmediato, se ofrecieron a brindar toda la colaboración necesaria. El ministro delegó en el profesor Cruz Bolaños, quien trabajó una semana en cada uno de los países centroamericanos, se entrevistó con los colaboradores, realizó pruebas de factibilidad, comprobó las medidas del terreno por recorrer, el número de colegios y la cantidad de alumnos que participarían; además, determinó el tipo de antorcha que se usaría y las ceremonias protocolarias en cada frontera.

Este importante esfuerzo resultó en una tradición, donde año con año, desde 1964, al igual que en septiembre de 1821, se realiza el recorrido de la antorcha. Ha llegado a arraigarse en el fervor patriótico de los pueblos centroamericanos y a convertirse en un significativo acto cívico y ha permitido observar la labor tesonera de miles de estudiantes costarricenses que cada año participan en él.

Los Crestones

La Comisión con Potestad Legislativa Plena II aprobó, el 14 de abril de 2011, en segundo debate, el proyecto de ley N.° 17.437, que se discutía en la corriente legislativa desde el año 2009, y que era el de declarar a los cerros Los Crestones como Símbolo Nacional. El mismo fue sancionado por la presidenta Laura Chinchilla Miranda, el 28 de abril de 2011. El 5 de septiembre de 2011 fue publicada en el periódico oficial La Gaceta bajo la ley N°8943, que los declara como tal.

Con el fin de hacer conciencia del valor natural y económico que puede generar al país la promoción de las bellezas naturales, fue presentada esta iniciativa a la corriente legislativa en julio del 2009, por la entonces diputada liberacionista Edine von Herold, y luego impulsado por el diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC), Gustavo Arias Navarro.

Los cerros Los Crestones están ubicados en la cordillera de Talamanca, una de las más largas del país con 190 kilómetros de longitud, propiamente en el Parque nacional Chirripó, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y además, esta zona protegida forma parte del Área de Conservación Reserva Internacional de Biosfera La Amistad-Pacífico, que Costa Rica comparte con Panamá.

Los Crestones se ubican a 3.720 metros de altura. Se formaron por un proceso de plegamiento de la corteza terrestre, asemejando a gigantescos e impresionantes “dedos” de roca de hasta 60 metros de altura, constituidas de material ígneo. Una de las formaciones más sobresaliente es la “aguja”, que tiene más de 60 metros de altura. Desde ese punto, se observa la magnitud del paisaje que rodea la zona sur del país, particularmente, la Isla del Caño, los cerros de la cordillera como el Cerro Chirripó, el Cerro Ventisqueros, además la Sabana de Los Leones, el Valle de El General y una panorámica al Océano Pacífico.

La designación es un reconocimiento al potencial aporte de Los Crestones a la economía nacional, así como su valor escénico y natural, pues reconoce las particularidades geomorfológicas, físicas, abióticas y bióticas de Los Crestones, ya que implican una gran riqueza natural no solo para las comunidades vecinas, sino para la ciencia y el turismo. Son parte de la identidad de la nación y representan la riqueza y los esfuerzos de conservación que se han logrado como país. Esta designación faculta, además, a las instituciones públicas a promover este destino turístico como una “marca país”. Por su parte, al Ministerio de Educación Pública se le autoriza para incorporar en sus programas educativos la vinculación de este símbolo como eje transversal de la educación cívica, como medio transmisor de conocimientos, valores, costumbres, concienciación cultural, moral, conductual del educando.

El manatí, símbolo nacional de la fauna marina

El 15 de julio del 2014, el manatí del Caribe (Trichechus manatus) fue declarado símbolo nacional de la fauna marina costarricense con el fin de incentivar su conservación. Esta declaratoria fue iniciativa de un grupo de estudiantes de la escuela Barrio Limoncito, en la provincia de Limón.

Los manatíes pueden alcanzar una longitud de tres metros y pesar casi una tonelada. Los triquéquidos (Trichechidae) son una familia de mamíferos placentarios del orden Sirenia conocidos vulgarmente como manatíes o vacas marinas. Solo sobrevive un género, Trichechus, con cuatro especies.

Son apacibles herbívoros que pasan la mayor parte de su tiempo buscando e ingiriendo las plantas ribereñas y del lecho marino de aguas poco profundas. Los manatíes viven en aguas tanto dulces como saladas, cerca de las costas de América y África. Su único depredador es el hombre; y aunque no existen registros, se presume que con poca frecuencia las orcas podrían atacar a los triquéquidos, puestos que estos, por ser grandes, lentos y gordos, parecen una presa ideal para estos depredadores; sin embargo, debido a la distribución de los triquéquidos, que principalmente se da en aguas costeras y de relativa baja profundidad (y frecuentemente en aguas dulces) de los trópicos, en donde las orcas aparecen en raras ocasiones, se cree que los triquéquidos escapan de su depredación frecuente.

En Costa Rica, estos animales viven en las aguas salobres de Barra del Colorado y las mixtas de Tortuguero, donde se alimentan de plantas que crecen en las orillas.

Aunque su hábitat se encuentra en áreas protegidas, los manatíes no están exentos de amenazas. De hecho, esta especie está en peligro de extinción debido a los agroquímicos que arrastran los ríos y el alto tránsito de botes por los canales, los cuales los golpean, causandoles heridas que imposibilitan su movilidad y, por tanto, su posibilidad de buscar alimento.

Las esferas de piedra

En 2014, la Unesco eligió el conjunto de asentamientos cacicales precolombinos con esferas de piedra de Diquís como Patrimonio de la Humanidad. Como consecuencia de ello, el 16 de julio de 2014, la Asamblea Legislativa de Costa Rica las declaró símbolo nacional del país.

Las esferas de piedra de Costa Rica son un conjunto de alrededor de 500 petroesferas de gabro y otros minerales, que se han hallado en todo el país, pero principalmente en la región del valle del Río Grande de Térraba (llamado Diquís, agua grande, en lengua brunca), al sur del país. Se les considera únicas en el mundo por su abundancia, tamaño, perfección geométrica y formaciones organizadas. Fabricadas con técnicas de abrasión e instrumentos de piedra, aunque aún no se tiene claro del todo cómo se elaboraron.

Se les ha atribuido distintos significados a través del tiempo: símbolos de rango, marcadores territoriales, jardines astronómicos, ayudas de memoria, sin faltar las teorías esotéricas, sobrenaturales y atribución a extraterrestres. La hipótesis más reciente, elaborada mediante reconstrucción etnohistórica, apunta a un significado mítico religioso, asociada con el dios del trueno Tlachque y los dioses del viento y los huracanes (serkes) de la mitología talamanqueña. Las esferas de piedra se consideran un hito del pasado prehispánico costarricense en general, y de la escultura precolombina en particular. Su síntesis formal, la concepción de la esfera como motivo artístico, denota un grado de madurez plástico único en el continente.

Teatro Nacional de Costa Rica

El Teatro Nacional de Costa Rica es el principal teatro de Costa Rica. Se encuentra ubicado al costado este de la plaza Juan Mora Fernández en la ciudad de San José, en la Avenida 2, entre las Calles 3 y 5 en el distrito Catedral, San José. El Teatro Nacional es un edificio de arquitectura historicista terminado en el año de 1897. Se le considera uno de los inmuebles más importantes de la historia nacional, y principal joya arquitectónica de la ciudad de San José. Su construcción guarda un profundo significado dado que representa la decisión del costarricense a la hora de emprender acción y de la estabilidad económica (traída por la cosecha de café) y política de la época en la que fue construido. Como institución, el Teatro Nacional promueve la producción de las artes escénicas de alto nivel artístico y conserva para el uso del público varias de las obras de arte más valiosas del país. Ha sido declarado monumento nacional, institución benemérita de las artes patrias y patrimonio histórico-arquitectónico de Costa Rica.